lunes, 11 de febrero de 2013

Película 296 # Año 10


Los Nombres del Amor
14 y 15 de Febrero
Sala Avenida-Jaraíz de la Vera
21:00 Horas


DIRECTOR 

Michel Leclerc

GUIÓN: Michel Leclerc, Baya Kasmi

MÚSICA: Jérôme Bensoussan, David Euverte

FOTOGRAFÍA: Vincent Mathias

REPARTO: Jacques Gamblin, Sara Forestier, Zinedine Soualem, Carole Franck, Jacques Boudet, Michèle Moretti, Antoine Michel, Cyrille Andrieu-Lacu, Nabil Massad, Lionel Jospin

GÉNERO: Comedia. Romance | Comedia romántica

PAÍS: Francia     DURACIÓN: 104 Min.




SINOPSIS

     El padre de ella es argelino; la madre de él es judía. Ella es un espíritu libre, él tiene una mente cuadriculada. Ella es provocativa y desvergonzada, él es discreto y, desde hace años, vive abrumado por un gran sentimiento de culpa. Ella es promiscua, él es hombre de una sola mujer. Baya Benmahmoud y Arthur Martin son dos personas antagónicas, pero cuando Cupido entra en juego, la lógica salta por los aires.


CACAREOS

Cine francés: Es, tras el cine USA y el cine español el más visitado por nuestro Cineclub; treinta y seis muestras desde nuestros inicios con algunos títulos tan significativos como: La Pianista, El Empleo del Tiempo, La Clase, Amén, Arcadia, Oliver Twist, El Escritor, Caché, La Dama de Honor, Conversaciones con mi Jardinero, Los Testigos, Al Final de la Escapada, Un Profeta, Un Dios Salvaje, The Artist, Las Nieves del Kilimanjaro….;y algunos directores tan solventes como Godard, Chabrol, Guediguian, Polanski, Costa Gavras o Haneke.., estos tres últimos de otras nacionalidades pero acogidos en el “País Insignia” del cine europeo.


Y les parece a ellos

"Los personajes rompen constantemente la cuarta pared, hablan con sus propias versiones juveniles e inyectan constantes cargas de electricidad a un conjunto refrescante, seductor de principio a fin." (Jordi Costa: Diario El País)
----------------------------------------
"El transfondo, de esta comedia romántica con chispazos dispersos de ingenio, es lo que la convierte en un título atípico de un género maltratado (...) Puntuación: *** (sobre 5)" (Carmen L. Lobo: Diario La Razón)
----------------------------------------
"Bajo su manto de ligereza y su tono de comedia romántica light, esta curiosa película se atreve a pegarle un buen mordisco a la sociedad francesa (...) El guión abunda en toques de ingenio" (Jordi Batlle Caminal: Fotogramas)
----------------------------------------
"Desigual comedia que se mofa de lo políticamente correcto (...) de humor algo destartalado y definitivamente naif, pero aderezada con algunos chistes inspirados" (Toni Vall: Cinemanía)


Le nom des gens se convirtió tras la Gala de los premios César 2011 en una de las películas que más ganas tenía de ver. El guión del film ganó a la gran favorita De dioses y hombres. Y la actriz Sara Forestier, descubrimiento de Abdellatif Kechiche en La escurridiza, o cómo esquivar el amor, se impuso con solo 25 años a nombres del peso de Catherine Deneuve o Kristin Scott Thomas. Después de verla no hay ninguna duda de que esos galardones fueron muy merecidos. Atención: no es una comedia típica y tópica, tampoco familiar, ni mucho menos para todo tipo de público. Es una mezcla exquisita entre Amélie, Woody Allen y los chistes cazurros de Muchachada Nui. No da tregua. Los diálogos suceden a una velocidad de vértigo. Tiene un humor político poco explorado. Y Forestier 'se sale', sin más.

No dudo que pueda resultar insufrible y que se la pueda considerar un catálogo de sandeces pseudointelectuales, pero me siento totalmente atraido por la historia del film. O lo que es lo mismo, por el choque de trenes que se produce cuando una joven desinhibida conoce a un apocopado biólogo. Ella cree tener el poder de convertir a todos los fachas con los que mantiene relaciones sexuales en gente de izquierdas. Y él tiene muchísimo trabajo analizando los posibles virus o gripes aviares que amenazan a la población. ¿Suena raro? La película lo es mucho más. Y esperen a ver la cena familiar más desternillante en mucho tiempo. Generará división de opiniones, y servidor se posiciona desde ya: ¡amo el culo de Sara Forestier!

(Xavier Vidal, Cinoscar & Rarities)


Y me parece a mi
¿Por qué te quiero?, preguntó el huevo al calcetín

Claramente es una de esas comedias francesas llamadas a formar parte del argumentario anti-"laisser dire, laisser passer" (dejar decir, dejar pasar); grito de los filósofos de la tolerancia. Dirán los acérrimos detractores, de la película, que la falta absoluta de reglamento va en detrimento del objetivo de cualquier sentimiento, en este caso del amor entre parejas. La discusión está abierta y solo por esto esta atípica historia romántica, que firma Michel Leclerc, merece consideración.

Los profundos desencuentros entre Baya y Arthur, que no dejan de ser el pegamento de su relación, colocan a ambos en situaciones que, para la mayoría de los mortales son estrambóticas; pero tal vez sea porque casi todos damos por buenos parte de los convencionalismos sociales, consideramos que la hipocresía es un mal menor y seguimos diciendo amén a una serie de ridículos protocolos. En definitiva, que nos arrastramos por la vida como supuestas personas serias, respetuosas y responsables (como Arthur); cuando lo que nos pide el cuerpo es desahogarnos entre borbotones de sinceridad e incorrección política (como Baya).

Los nombres del amor, también habla con ironía del supuesto paternalismo francés con los inmigrantes (incluidos los de segunda o tercera generación) y de que las armas para convencer a los adversarios políticos no tienen por qué ser necesariamente ideológicas, al menos en primera instancia, lo que convertiría la victoria en un sarcasmo, administrado por la parte ganadora.

La que pudiera parecer gratuita desnudez de la protagonista, no lo es tal, o al menos yo no lo interpreto de manera tan banal. Si quitáramos algo de importancia a lo físico, parece decirnos el realizador, conseguiríamos mejores resultados en lo espiritual. Aunque sé que el concepto que tenemos de lo espiritual, no encaja demasiado con el personaje que interpreta la estupenda Sara Forestier. Para nuestra simpática jovencita el andar en cueros, es como, para otros, haber olvidado los kleenex o los guantes, algo nimio e irrelevante.

Afortunadamente, aún, la gente se sigue enamorando siguiendo pautas que pudieran parecer indescifrables. Deseo, por el bien de la diversidad, que esto siga siendo así y que no haya antropólogo capaz de encontrar explicación al enigmático juego del amor ni jurista que imponga un reglamento capaz de regular los comportamientos de los más originales.
Jaht
Los Nombres del Amor, fue vista por 53 espectadores
La nota media de esta película, según puntuación de nuestros seguidores, fue: 5,00

4 comentarios:

  1. El Asustagalinas17/2/13 19:12

    Pues yo discrepo.

    Sí señor, pa que voy a ocultarlo, fui yo el que el pasado viernes dio la espantá del Avenida cuando aún no había transcurrido un tercio del metraje. ¿Pasa algo? «Los nombres del amor» se titulaba el engendro, aparta p´ahí que m´escojono. Lo digo para cortar el paso a las malas lenguas, esas que me andan poniendo como a un pingo por la espalda. Que no soy heroico, dicen, que un heroico tiene obligación que soportarlo todo. Que me quieren retirar el carnet. Vamos a aclararnos, una cosa es ser heroico y otra muy distinta ir de mártir por la vida. Lo primero tiene el componente de lo épico, de la aventura, del defender algo contra el viento y las mareas, es una actitud muy cinematográfica por decirlo de algún modo. Lo del martirio tiene más que ver con la tortura, con el fustigarse a base de cilicios, eso lo voy a dejar yo pa los seguidores de Escribá de Balaguer o del Ratzinguer ese, el dimisionario o dimitido o lo que dios quiera que sea. Lo tengo claro, yo no voy al Gallinero para que un director se crea con derecho a atiborrarme con un pienso de tercera. Es como el regaliz que venden en el kiosco de al lado, uno lo paga y luego si quiere se lo come y si ve que se está empachando lo regala o lo tira.
    Empecemos por el principio. A santo de qué para relatarnos una peripecia amorosa “tan atípica” el señor M. Leclerc nos tiene que embrollar durante casi veinte minutos contándonos con pelo y pluma toda la peripecia familiar de los protagonistas. Aquello de la economía del lenguaje, para el cine también cuenta. Que me presente a los personajes, su carácter, los aspectos relevantes de su vida presente, esos puntos de vista que les hacen tan distintos…, que me lo cuente con acierto, que yo con eso ya me entero ¿o es que nos toma por unos atontaos necesitados de abundantes explicaciones? Y ya que se pone ¿cómo digerir el hecho de que algunos personajes (la madre de él) sean tan sensibles a la decadencia impuesta por el paso del tiempo mientras para otros (el padre) pasan las décadas sin que sufran la menor erosión física? Zape.
    Intenté arrastrar tras de mí a mi compadre Marcelo. Pero el cabrón parecía haberse quedado soldado a la butaca. Luego, mientras se papeaba una “cuatro quesos”, me dijo que la película había estado muy bien, que con el paso de los minutos mejoraba. «Si llegas a aguantar hasta final te habría acabado gustando». «Venga Marcelo, vete a tomar por el culo; cuando un barco encalla al comenzar la travesía por hacer el panoli con el timón, no hay Dios que lo reflote, acuérdate del Costa Concordia».
    Otro argumento más vano que una nuez taladrada por gorgojos: «la protagonista era una chavala muy simpática, que estaba de muy buen ver, aparecía toda corita y era de costumbres sexuales notablemente “abiertas” (dicho todo con tanto énfasis que he creído entender que Marcelo se la habría zampado con la misma voracidad que a la cuatro quesos). No quiero escandalizar ni caer en anatema, pero, puestos a saltar en ese charco, conozco media docena de peliculinas protagonizadas por musas jovencísimas, bellísimas, todas ellas completamente desarropás, dispuestas a llevarse por delante a todo macho disponible. Son películas triple XXX, pero si damos por buenos los argumentos de Marcelo puedo recomendarlas para el próximo cartel. Tienen como aliciente el que nos saldrían muy baratas.

    ResponderEliminar
  2. El Asustagalinas17/2/13 19:14

    Por mi condición de Asustagallinas no soy feminista militante, siento sin embargo un profundo respeto por las mujeres que a diario bregan por hacer valer su condición femenina. Desconozco como se habrán tomado las féminas de nuestro Cineclub eso de convencer al adversario político o ideológico llevándoselo al catre para darle su ración de coño y nalgas. Por mi parte prefiero seguir escuchando a la inteligencia y los argumentos. No renuncio a los culos ni a las tetas, como ya dije no tengo vocación de mártir, un cuerpo de mujer es algo de un magnetismo maravilloso, pero para otras cosas.
    Una última consideración, al parecer la señorita Baya había sido durante su infancia víctima de abusos. Estaréis de acuerdo conmigo que eso solo puede ser considerado una tragedia que te puede dejar huella de por vida. Pues nada, ella lo lleva con una alegría que te cagas. Cuando la escuche decir tan fresca aquello de que con un expediente como ese solo la quedaban las alternativas de ser pederasta o hacerse puta se me agriaron los cañamones. Las escenas aquellas en las que, con la precipitación de no sé qué enredo telefónico, se pasea por la toda la ciudad en pelota picada y se llega hasta el Metro como su madre la trajo a este mundo sin enterarse ni del frío, mejor tomárselo a broma (¿Dónde está la novedad, Susana Estrada hacía lo mismo en los años setenta?). Para que el público se entere de que la chica está muy buena no hacía falta caer en exageraciones.
    Quede claro que solo enjuicio los primeros treinta y cinco primeros minutos de la cinta. De resto no puedo opinar porque salí tarifando. Por lo visto, luego se fue hasta una playa que estaba en el quinto demonio para soltar unas centollas. No sé si la chica era ecologista o gilipollas, como no lo vi, me callo sobre el callo.
    En fin, que en todo cesto hay un par de manzanas que van y te salen pochas, que le vamos a hacer. Por cierto, el Gintonic de Bombay que me tomé mientras esperaba a la peña ese sí que me supo a gloria.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Yo la vi hasta el final y puedo añadir más situaciones estúpidas que se sucedieron en la película, por ejemplo:
      - La chica se presenta con las tetas al descubierto en una tetería (de té, no de tetas) y se liga a una especie de integrista islámico, con el que mantiene una relación.

      Eliminar
  3. El Granjero22/2/13 14:24

    No la he visto aún, pero la veré (más temprano que tarde)porque si bien los comentarios laudatorios no suelen despertar mi curiosidad, sí lo hacen las críticas destructivas; entonces verteré en esta página mi opinión.

    Esta película se trajo por varias razones: a)Era una comedia, y conocida de todos es la demanda de parte del personal por este género. b)Coincidía el título con un día de proyección de fecha significativa, el día de San Valentín,; y por aquello de que si la flauta suena.... (que no suele nunca sonar). c)Las referencias no eran muy desalentadoras (6,8 de nota en Filmaffinity, tras 1.500 votos) d)La distribuidora y el precio eran asequibles para nosotros. d) La protagonistra era conocida para el cineclub y nos parecía solvente (fue la protagonista de "La escurridiza o cómo esquivar el amor").
    No, no nos parecía una mala elección. Si la participación en las votaciones fuera más abundante, podríamos despejar algunas dudas, pero a estas alturas, el que suscribe, aunque lo siga intentando, es un hombre con la fe agusanada, y os aseguro que ya hay tantos gusanos como pulpa.

    ResponderEliminar